Por muchas décadas han existido férreos defensores de lo que sería nuestra “raza chilena”, una noción que conduce a prejuicios, opiniones y actitudes que siguen estando sutilmente presentes hasta nuestros días. ¿Qué se ha descubierto al respecto? ¿Por qué es tan importante saberlo?

La raza chilena no existe. Lo que hay, es una mezcla muy equilibrada entre ascendencia de pueblos originarios, y de españoles. Suena bastante obvio en nuestros días, pero aquí les contaremos cómo se descubrió recientemente esto, y sobre todo, de qué sirve saberlo.

Aunque quizás no lo parezca, se han realizado varios esfuerzos destinados a averiguar las características genéticas de los chilenos. Por ejemplo, el proyecto internacional Candela, que terminó hace un par de años, y que tomó muestras de 2 mil personas. También la Universidad Católica junto a la Universidad del Desarrollo realizaron una investigación conjunta al respecto, publicada en Nature Communications, y que consideró a más de 300 participantes.

Sin embargo, el esfuerzo más ambicioso hasta ahora ha sido el proyecto Chile Genómico, que partió el año 2012, y ya el 2015 comenzó a tener sus primeros resultados. Para ello, se estudió a más de 3 mil personas, en las siguientes ciudades del país: Arica, Iquique, La Serena, Coquimbo, Santiago, Chillán, Temuco y Puerto Montt. Luego, se estudiaron los 150 marcadores genéticos más representativos, y sobre eso, el proyecto ha comenzado a arrojar resultados bastante significativos, que además corroboran y profundizan los resultados de otros estudios.

Pero antes de hablar de ello, tenemos que conocer algunos conceptos básicos.

¿Existen realmente las razas?

El concepto de raza, implica que existen ciertos componentes físicos muy visibles (estatura, color de piel, etc.), que estarían asociados a otras características, como el intelecto, la resistencia física, e incluso según los más extremos, a la proclividad a ciertas actitudes, y no a otras. Este concepto, incluso, se ha convertido en una forma de justificar “científicamente” miedos, prejuicios y odios que nada tienen que ver con la ciencia.

Respecto a Chile, es inevitable mencionar la obra de Nicolás Palacios, Raza Chilena, publicada en 1904 y que proponía la posible existencia de una raza chilena, producto de la mezcla de los mapuches, con los españoles. Y como los españoles que llegaron a Chile, serían presuntamente descendientes del pueblo germánico de los godos, entonces se trataba – según Palacios – de una mezcla sin igual entre alemanes y mapuches, con la valentía de los segundos y el rigor germánico de los primeros. Lindo, o sea, con todas las cualidades buenas de ambos pueblos.

Y como nadie suele criticar cuando a uno le dicen cosas buenas sobre sí mismo, la cosa prendió relativamente, hasta el punto que incluso el conocido historiador Francisco Antonio Encina, hizo eco de sus dichos, los que además serían utilizados como base por quienes creen que hay una supuesta superioridad de la “raza chilena”. Todo esto en un momento del país donde la conformación de una identidad nacional era fundamental, entre otras cosas, lo que preparó el terreno para este tipo de obras, que hoy parecen bastante más absurdas (siempre es importante juzgar el pasado considerando el contexto).

En fin, lo cierto es que el concepto de raza está equivocado. Un estudio realizado en Brasil el año 2002, demostró que en los seres humanos, los aspectos fenotípicos (o sea su aspecto), no tienen mucho que ver con su aspecto genotípico (o sea, su origen genético). Se encontró que personas con piel negra, podían tener hasta un 48% de genes no africanos, mientras que aquellas con piel blanca, podían tener hasta un 60% de genes africanos.

En resumen, se trata de un concepto netamente cultural, y habla de una realidad que está en las cabezas de quienes la creen, por lo que no es algo que exista en verdad, o que se pueda comprobar científicamente. Por lo tanto, en la actualidad el concepto que se utiliza es el de cultura, etnia o etnicidad, basándose en rasgos culturales, sociales y antropológicos, más que en aspectos biológicos. La ciencia nos dice que hay una sola raza, y esa raza, es la raza humana. Así que de “raza chilena”, ni hablar. ¡Lo sentimos, Nicolás Palacios!

¿Qué resultados arroja el estudio genético de los chilenos?

Como mencionábamos al comienzo de esta nota, el proyecto Chile Genómico se dedicó a estudiar el ADN en más de 3 mil chilenos distribuidos a lo largo del país. Tras analizar toda la información, los investigadores pudieron distinguir que existen genes con al menos tres orígenes claramente definidos: amerindio, europeo y africano.

La distribución es muy pareja, oscilando el origen europeo en alrededor de 50%, el origen amerindio en alrededor de 48%, y el africano entre un 2% y un 3% promedio. Aunque según la región de Chile que miremos, estos porcentajes varían, oscilando el origen amerindio entre un 35% y un 55%, y el origen europeo entre un 40% y un 60%. 

Distribución de origen genético por regiones. Chile Genómico.

Este otro estudio, además indica que al estudiar el ADN mitocondrial, el 84% de las mujeres que dieron origen a la población que actualmente vive en Santiago, tenía origen amerindio. Y al examinar con un poquito de atención los datos, en un primer momento llama la atención que en Arica exista un 5% de genes africanos. Pero luego uno recuerda que allá existe incluso un festival afrochileno, y que efectivamente, por razones históricas, existe una mayor proporción de afroamericanos en esa zona.

Si revisamos la distribución genética por estrato socioecónomico, también encontramos que es relativamente pareja. El grupo ABC1 tiene un 40% promedio de genes amerindios, el C2 un 44% y el C3, 48%. En tanto, los grupos D y E, un 54%. Por lo tanto, somos un país netamente mestizo, y esta mezcla cruza transversalmente toda nuestra sociedad. Y aunque tener apellidos indígenas está correlacionado con un mayor porcentaje de genes amerindios, quienes no tienen ningún apellido de ese origen, poseen al menos un promedio de 40% de genes indígenas.

Según el estudio, esta mezcla se habría producido hace unas 10 generaciones, o sea, hace aproximadamente 500 años, lo que claramente coincide con lo que nos dice la historia.

¿Y de qué sirven estos estudios?

Existen múltiples utilidades, que van desde lo netamente práctico y de salud pública, hasta aspectos culturales.

Desde el punto de vista de la salud pública, sería sumamente útil poder determinar la distribución en nuestra población de ciertos marcadores genéticos, asociados a diversas enfermedades y condiciones. Así, a través de un estudio genético, se podría establecer la posibilidad de incidencia de enfermedades cardíacas, labio fisurado, distintos tipos de cáncer, fibrosis quística, problemas de aprendizaje, etc. Esto sería muy útil para definir políticas públicas y la distribución de la inversión en las medidas preventivas, paliativas y curativas correspondientes.

Desde el punto de vista social, naturalmente es útil, pues ayuda de partida a eliminar prejuicios. No hay comportamientos que dependan de las supuestas “razas”. Y aunque parezca obvio, tenemos que ser conscientes de que aunque esto parece estar bien claro hoy en día, los prejuicios y discriminaciones raciales siguen dándose, especialmente con el aumento de la migración en el mundo. Por esto es necesario recalcar que se trata de un rechazo sin justificación ni base real.

Y no, los inmigrantes no nos quitan el empleo, ni aumentan la delincuencia, ni nos están invadiendo). De hecho, tenemos muchísimos menos inmigrantes que la media de la OCDE.

Además, incluso por razones biológicas y culturales, la diversidad genética es más que deseable, pues por una parte evita los peligros de la endogamia, ya que las poblaciones endogámicas se vuelven menos y menos aptas para la vida, al comenzar a degenerar sus características; y por otra parte, amplía nuestra visión de mundo, enriqueciendo nuestra cultura, y nuestras costumbres y tradiciones. Así que los chilenos no debemos temer a la diversidad, ¡porque ya somos diversos!

¿Qué opinas de los prejuicios raciales? ¿Qué crees que nos falta por cambiar?

 

FUENTE

ELDEFINIDO.CL

Lo que la ciencia ha descubierto sobre la supuesta “raza chilena”

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